El desafío
Koch Methanol se enfrentó recientemente al reto de transportar componentes sensibles y de gran valor a más de 8.000 km de Austria a sus instalaciones de St. James, en Luisiana. Este equipo, esencial para controlar los gases en los procesos industriales, era fundamental para sus operaciones. Sin embargo, este viaje presentaba toda una serie de riesgos, sobre todo el de evitar daños en los delicados artículos durante el tránsito.
Inicialmente, el plan preveía el transporte por ferrocarril, pero esta opción planteaba riesgos potenciales debido a lo accidentado del terreno y a la posibilidad de que se produjeran daños en una distancia tan larga. Koch Methanol necesitaba una solución más segura y fiable.
La solución
KBX colaboró estrechamente con Koch Methanol para desarrollar una estrategia de transporte a medida. En lugar de confiar en el ferrocarril, KBX utilizó una combinación de transporte por carretera y marítimo para reducir los riesgos. Cada paso del viaje se gestionó cuidadosamente, y KBX coordinó la entrega de nueve contenedores de 40 pies que transportaban los componentes. Este enfoque dio prioridad a la integridad del equipo, garantizando que llegara seguro y a tiempo.
Resultados
El enfoque personalizado de KBX dio sus frutos. Los delicados componentes llegaron a su destino sin incidentes, y la entrega puntual y segura fue recibida con comentarios positivos. Carter Duling, representante de Koch Methanol, comentó:
«KBX hizo un gran trabajo optimizando el proceso logístico, trasladando nuestras mercancías de forma eficiente del camión al barco y al destino final. Sus precios eran competitivos y predecibles, lo que era importante para gestionar nuestros costes con eficacia. La calidad de la entrega cumplió nuestras expectativas, y nuestros artículos frágiles llegaron sanos y salvos.»
El enfoque de KBX en la gestión de riesgos y la precisión pone de relieve su compromiso de manipular con cuidado la carga crítica y de alto valor.